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SwingIQ

Nuestra historia

SwingIQ nació en el campo de golf

No en una sesión de estrategia ni en una sala de reuniones, sino de una frustración que conoce casi todo golfista.

Somos André y Danny, dos antiguos compañeros de trabajo con una pasión común por el golf. Jugamos a niveles distintos, pero nos topamos con el mismo reto: el golf a veces es inasible. Un día todo parece salir solo, mientras que al día siguiente el juego parece haber desaparecido por completo.

Durante una vuelta pasó exactamente eso. Uno de nosotros jugaba visiblemente peor que el día anterior. La frustración crecía y al final surgió una pregunta sencilla pero potente.

„Ayer golpeaba la bola de maravilla. Hoy no sale nada. ¿Qué estoy haciendo distinto?”
La pregunta que surgió en el campo, y que se quedó

Nos pusimos a buscar herramientas que ayudaran a los golfistas a entender este tipo de diferencias.

Qué encontramos, y por qué no encajaba

Pronto descubrimos que ya existen muchas apps de análisis de golf. Usan cámaras, sensores y datos complejos para analizar tu swing. Pero casi todas parten de lo mismo: comparar tu swing con un ideal teórico o con el swing de golfistas profesionales.

Para muchos golfistas aficionados eso resulta complicado y a menudo incluso desalentador. Porque la realidad es que no hay dos golfistas iguales.

Constitución

Flexibilidad

Posibilidades físicas

Habilidades motoras

Lo que para un profesional del circuito es un movimiento perfecto no tiene por qué ser alcanzable, ni siquiera deseable, para un aficionado.

La idea que lo cambió todo

¿Y si no comparamos a los golfistas con un ideal teórico? ¿Y si comparamos a cada golfista con su propio mejor swing?

Porque si un golfista ha dado alguna vez un golpe excelente, hay un hecho fuera de duda: su cuerpo es capaz de ejecutar ese movimiento. Quizá no siempre, pero demostrablemente sí.

En vez de preguntar

„¿Por qué no swingueo como un profesional?”

queremos responder

„¿Qué hago hoy distinto de cuando di mi mejor golpe?”

Jos, y por qué el progreso tiene que verse

Para desarrollar la idea sumamos al profesional de golf Jos a la iniciativa. Desde su práctica diaria vio el valor de este enfoque de inmediato.

En las clases ve constantemente golfistas que avanzan sin ser siempre conscientes de ello. Cuando pone vídeos antiguos junto a grabaciones recientes, el progreso suele hacerse visible al instante. El jugador quizá siga sintiendo las mismas inseguridades, pero las imágenes muestran otra cosa.

Lo que sí muestran las imágenes

  • Más control
  • Más equilibrio
  • Más constancia
  • Más confianza

Sentir el progreso es difícil.
Ver el progreso es potente.

Por eso SwingIQ no solo ayuda a analizar un swing suelto, sino también a hacer visible la evolución a lo largo del tiempo. A medida que un golfista toma clases, gana experiencia y se vuelve más constante, su mejor swing también cambia. El punto de referencia crece con el jugador. Por eso SwingIQ no te compara con una norma estática, sino con la mejor versión de ti mismo en ese momento.

El golf ocurre en el campo, no detrás de un portátil

Queríamos desarrollar algo que no funcionara solo en el campo de prácticas o en casa detrás de un portátil. El golf ocurre en pleno juego, justo en el momento en que surgen las preguntas.

12

Imagínate: hoyo 12

Los primeros nueve hoyos fueron bien, pero de pronto nada resulta familiar. Le pides a un compañero un vídeo corto de tu swing. En unos instantes SwingIQ compara la grabación con tu swing de referencia personal y obtienes puntos de atención claros que te llevas directamente al siguiente golpe.

  • Sin informes biomecánicos complicados
  • Sin comparación con un jugador del circuito
  • Sin información técnica que solo entienden los expertos

Sino ideas prácticas, basadas en un movimiento que tú mismo has demostrado poder ejecutar.

En qué creemos

  1. 1

    Los golfistas aprenden más de sus propios aciertos que de compararse con un ideal inalcanzable.

  2. 2

    La tecnología debe ayudar a los golfistas a entenderse mejor a sí mismos.

  3. 3

    El progreso real surge cuando se juntan los datos, el desarrollo personal y el acompañamiento experto.

Nuestra visión de futuro

SwingIQ empezó como una idea para comparar swings de forma más inteligente, pero eso lo vemos solo como el primer paso.

En el futuro queremos hacer los análisis cada vez más valiosos, más personales y más inteligentes. Combinando inteligencia artificial con la experiencia práctica de profesionales de golf, construimos una plataforma que no solo muestra qué cambia, sino que además ayuda a entender por qué se producen esos cambios.

No creemos que la tecnología sustituya al profesional.

Creemos que la tecnología refuerza al profesional.

Al poner a disposición análisis, mediciones de progreso, comparaciones históricas y observaciones personales, el profesional gana contexto para acompañar a los golfistas con más eficacia. Al mismo tiempo, el golfista gana visión sobre su evolución y más confianza en el proceso de aprendizaje. Así surge una colaboración más fuerte entre golfista y entrenador, apoyada en datos objetivos y experiencia personal.

Nuestra ambición es construir una plataforma en la que cada golfista pueda seguir su progreso, entender sus aciertos y mejorar paso a paso dentro de sus propias posibilidades.

El golf no va de copiar a un profesional.

Va de descubrir la mejor versión de uno mismo.

SwingIQ no ayuda a los golfistas a jugar como otro. SwingIQ ayuda a los golfistas a entender por qué juegan su mejor golf, y cómo llegar ahí más a menudo.

Tu mejor golpe ya lo has dado

Graba tu próximo swing y verás enseguida qué va distinto respecto al día en que sí salió.

Cuenta gratuita, sin tarjeta de crédito. ¿Dudas? También sin cuenta obtienes respuesta.

Vuelve a tus propios swings

Tu cuenta te está esperando. ¿Te has quedado atascado o echas algo en falta? Pregúntanos: recibirás una respuesta de verdad.